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NOLI ME TANGERE, Clara Sánchez Sala

Un ombligo es como un nudo. Pero el nudo es una conexión cerrada, como el símbolo del infinito en donde el tiempo es eterno. Sin embargo, en este nudo carnal el tiempo no deja de ser, su forma y su textura cambian con las distintas etapas de la vida recordándote que tu tiempo es finito.

Hace cinco siglos el ombligo era un problema candente para teólogos y pintores.  Si ni Eva ni Adán habían nacido de mujer, no había motivo para que existiesen restos de su cordón umbilical, es decir, para que tuviesen ombligos. Pero, si carecían de ellos, ¿no eran imperfectos como seres humanos?

Mientras los teólogos disputaban, los pintores procuraban no comprometerse. Aumentaban el tamaño de las hojas de parra para ocultar al mismo tiempo las partes genitales y los ombligos de Adán y Eva.

Este dilema no parecía preocupar en el Paleolítico. En diversas excavaciones se han hallado varias “venus” que presentan un notorio y profundo ombligo en el abdomen, como si el tiempo hubiese sido para ellas igual que el de cualquier mortal.

Quizás esté debate umbilical no es solo una cuestión meramente temporal, sino un reflejo de una preocupación concreta en un tiempo y un espacio determinado.

Esta forma de tiempo umbilical, por una parte, eterna, pero por otra, perecedera, es la que parece haber calado también en la historización de las artes, en la que los artistas dan testimonio histórico del espíritu de su tiempo y de su sociedad.

Noli me tangere explora la representación del cuerpo humano (a fin de cuentas, es el sujeto capaz de padecer cualquier situación y de confrontarla), a partir de formas eróticas como ombligos, pechos y labios desde un punto de vista clásico, pero también actual, histórico o cultural. Los labios desnudos de un busto clásico griego pintados con carmín que hacen remarcar aún más su desnudez, varios ombligos de bronce conectados por cadenas a modo de cordones umbilicales anudados entre sí y que entorpecen el paso al espectador, o la estampa de unos pechos de mujer realizada en el momento de conocer su estado de gravidez, son algunas de las piezas que establecen un diálogo centrado en los aspectos humanos que se esconden dentro de los sistemas de interpretación temporales. 

Asimismo, el título del proyecto Noli me tangere (No me toques), son las palabras que Jesucristo dirige a María Magdalena tras su resurrección, pues su cuerpo ya no pertenece a ese tiempo ni a ese espacio, pero más allá de ello, también alude a una acción que continúa en el tiempo (No me retengas), deja que el tiempo transcurra.

 

VARIATION es un proyecto colaborativo de las galerías Sator y NF/NIEVES FERNANDEZ que pretende ampliar la visibilización internacional de los artistas de ambas galerías a través de la presentación de proyectos expositivos individuales en París y en Madrid. Noli me tangere es la exposición de su primera edición y tiene lugar en París, del sábado 15 al sábado 22 de octubre, en el espacio de la Galerie Sator en el Marais. 

 

 

A navel is like a knot. But the knot is a closed connection, like the symbol of infinity, where time is eternal. However, time does not cease in this carnal knot,: its shape and texture change with the different stages of life, reminding you that your time is finite.
Five centuries ago the navel was a burning issue for theologians and painters. If neither Eve nor Adam had been born of woman, there was no reason for the remains of their umbilical cord to exist, that is, for them to have navels. But if they lacked them, were they not imperfect as human beings?
While theologians disputed, painters tried not to compromise. They simply increased the size of the vine leaves to hide at the same time the genitals and navels of Adam and Eve.
In the Paleolithic, this did not seem to be a dilemma of concern. In various excavations, several “venus” have been found with a notorious and deep navel in the abdomen, just as if time had been the same for them as for any mortal.
Perhaps this umbilical debate is not only a merely temporal question, but a reflection of a concrete concern in a specific time and space.
This form of umbilical time, on the one hand eternal, but on the other perishable, is what seems to have also permeated the historicization of the arts, in which artists bear historical witness to the spirit of their time and their society.
Noli me tangere explores the representation of the human body, (after all, it is the subject capable of suffering any situation and confronting it), from erotic forms such as navels, breasts and lips from a classical point of view, but also current, historical or cultural. The naked lips of a classical Greek bust painted with lipstick that further emphasize its nudity, several bronze navels connected by chains as umbilical cords knotted together, which hinder the viewer, or the print of a woman’s breasts made at the moment of knowing her state of pregnancy are some of the pieces that establish a dialogue focused on the human aspects that are hidden within the systems of temporal interpretation.
Likewise, the title of the project Noli me tangere (Do not touch me), are the words that Jesus Christ addresses to Mary Magdalene after his resurrection, because his body no longer belongs to that time or that space, but beyond that, it also alludes to an action that continues in time (Do not hold me), let time pass.

 

VARIATION is a collaborative project by Galerie Sator and NF/NIEVES FERNANDEZ that aims to broaden artist’s international visibility trough solo proposals in Madrid and Paris.
'Noli me tangere ' is the first edition of VARIATION and takes place in Paris, in the Galerie Sator space, from Saturday October 15th until Saturday October 22nd.