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Exposición

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INTERLUDIO 4: TEMPLO-PLADUR. CLARA SÁNCHEZ SALA.

The nude does not simply represent the body, but relates it, by analogy, to all structures that have become part of our imaginative experience

[El desnudo no representa simplemente el cuerpo, sino que lo relaciona, por analogía, a todas las estructuras que se han convertido en parte de nuestra experiencia imaginativa]

Kenneth Clark (1956)

Templo-Pladur genera un paralelismo entre la idea de inmortalidad presente en los desnudos de los dioses griegos con la de los espacios expositivos en el sentido en que se diseñan lugares donde las piezas parecen ser presentadas para la eternidad.

Constante y ancestral ha sido la relación entre la arquitectura y el cuerpo humano.

En la antigua Atenas parecía reinar una armonía entre la carne y la piedra, no solamente la disposición de los templos y las ciudades obedecía a la manera en que los griegos concebían el cuerpo humano, sino que habían convertido el desnudo en objeto de admiración.

Las figuras humanas del friso del Partenón muestran la desnudez de cuerpos jóvenes perfectos de una manera ultraterrenal, aludiendo así a una realidad inmortal. Esta experiencia visual que dignifica y heroiza se asemeja al descrito por Brian O ´Doherty en su ensayo Inside the White Cube: The ideology of the gallery space en el que interpreta el espacio de las galerías modernas como un lugar construido con el objetivo de generar al espectador la sensación de estar fuera del tiempo, o más allá de él. Como si la obra perteneciese ya a la posteridad, o estuviese en un limbo.

El título del proyecto hace referencia al edificio sagrado, pero también menciona el material de construcción utilizado actualmente para el revestimiento de techos y paredes con la intención no solamente de generar un desajuste temporal, sino también de poner en contacto la idea de desnudar o vestir arquitectónicamente las paredes de la galería. El espacio expositivo desnudo es tan perfecto como el cuerpo de los dioses griegos, las obras dispuestas parecen tan eternas como la carne dura de las esculturas que visten y arropan la arquitectura del lugar.

Templo-Pladur pone en contacto la arquitectura de las galerías de arte y los desnudos de los dioses griegos, tan irreales e imposibles que parecen vestidos de carne pétrea, a través del acto de vestir el espacio con obras de arte.

Templo-Pladur es la cuarta edición de Interludios, un conjunto de exposiciones de corta duración en NF/ NIEVES FERNÁNDEZ, cuya propuesta es generar un espacio de visibilidad para proyectos pensados por los artistas, representados o no por la galería, y que hasta entonces no se han podido realizar.

Clara Sánchez Sala (Alicante, 1987) es licenciada en Bellas Artes por la UCLM, Cuenca; Máster Photoespaña Teoría de la Fotografía y Proyectos Artísticos por la UEM, Madrid y Máster en Investigación en Arte y Creación por la UCM, Madrid. Ha participado en numerosas exposiciones tanto nacionales como internacionales entre las que destacan Fundación Juan March: Museo de Arte Abstracto, Cuenca; Centro de Arte Dos de Mayo, Madrid; Fundación Marso, Ciudad de México, México; Museu Nacional Soares Dos Reis, Oporto; Fundación Otazu, Pamplona; La Laboral, Gijón; EACC, Castellón y Centro Cultural Conde Duque, Madrid. Su obra forma de colecciones como DKV, CA2M y Fundación Otazu entre otras.